Anthony Burguess: La naranja mecánica

La naranja mecánica (A Clockwork Orange)

El bien y el mal: La capacidad de elección

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(25 de febrero de 1917, Mánchester, Reino Unido – 22 de noviembre de 1993, Reino Unido)

Fue a raíz de un diagnóstico médico en 1959, cuando Anthony Burguess empezó realmente a escribir. Por entonces, el autor tenía 42 años y un tumor cerebral que le auguraba una expectativa de vida poco halagüeña. Ante el miedo de morir y, sobre todo, de dejar a su esposa Lynne en una situación económica precaria, se puso a escribir de manera compulsiva: escribió y publicó, al menos un libro al año. Pero no murió: siguió escribiendo, publicando, traduciendo y componiendo música.

La naranja mecánica (A Clockwork Orange) fue publicada en 1962 en Nueva York. En principio, la novela no fue un éxito de ventas. En 1971, la adaptación cinematográfica de la novela homónima llevada a cabo por Stanley Kubrick, la catapultó al estrellato. Sin embargo, Burguess siempre renegó de la película, por la que fue acusado de magnificar y ensalzar la violencia extrema. ¿La razón? El capítulo 21. Este último capítulo redime al protagonista y da un giro de tuerca a la novela. La película está basada en la versión norteamericana de la obra, en la que el editor suprimió el último capítulo.

 

El título

La naranja mecánica es la traducción al español de la novela  A Clockwork Orange. El título, tanto el original como el traducido, son bastante controvertidos por su rareza y ambigüedad. Sin embargo, ahí radica la explicación. Burguess comentó que el título provenía de una expresión cockney (argot del sur de Londres): «as queer as a clockwork orange», que podría traducirse como «tan raro como una naranja mecánica». La clave está en el término queer que significa muy raro, extraño. Referido a una persona, sería alguien extraña, peculiar y que no encaja. El adjetivo queer también denota homosexualidad, aunque en este caso no se aplica este significado.

¿Por qué orange? ¿Por qué una naranja? Según Burguess, la naranja es el símbolo de un organismo vivo que rebosa jugo y dulzura. Existe una segunda hipótesis con la palabra orange, que dice que Burguess se refiría al término malayo orang, que significa «persona» en la lengua de Malasia, donde el escritor vivió durante algunos años.

De cualquier forma, el título provoca confusión y curiosidad, algo que Anthony Burguess hizo intencionadamente, tanto con el título como con el lenguaje utilizado en la novela.

 

El nasdaq: Un lenguaje inventado

Si el título peca de controvertido y enrevesado, mucho más lo es el lenguaje de la novela: el nasdaq. La naranja mecánica está escrita en un lenguaje inventado por Burguess, una versión rusificada del inglés. De hecho, para poder entender la novela, hay al final del libro un glosario de nasdaq.

No es misión del novelista predicar, sino mostrar. Anthony Burguess mostró, pero quiso dar al lector la libertad de elegir sus propias conclusiones con respecto a los temas centrales de la novela: la libertad, el libertinaje, el control, la manipulación. Al escribir la novela en una lengua inventada, por una parte oculta ligeramente la desagradable y extrema violencia y maldad que muestra. Por otra, muestra a un individuo que se define con su propia jerga: un adolescente inadaptado, raro, quizás exprimido como una naranja. Aunque parece que el control social lo exprimirá aún más.

 

Tres partes de siete capítulos: 21 capítulos

La naranja mecánica está dividida en tres partes de siete capítulos cada una. Según Burguess, interesado en la numerología, el número no es casual y tiene un significado de extrema importancia: «Veintiuno es el símbolo de la madurez humana, o lo era, puesto a que a los 21 tenías derecho a votar y asumías las responsabilidades de un adulto».

La primera publicación de La naranja mecánica tenía 20 capítulos. Burguess vivía en Nueva York y su editor consideró que era mejor eliminar el último capítulo: el 21. Por entonces, el autor necesitaba dinero apremiantemente, así que aceptó. Esta es la razón de que haya una gran diferencia entre la versión de La naranja mecánica conocida en Gran Bretaña, con los originales 21 capítulos y la versión más corta publicada en Estados Unidos.

Por suerte, la mayoría de las traducciones tomaron como texto de origen la versión genuina de 21 capítulos. Sin embargo, Stanley Kubrick siguó la versión norteamericana.

 

Parte 1: Inadaptación, libertinaje y violencia

Se muestra la violencia extrema, la crueldad y el libertinaje. Es llamativo y espeluznante cómo en el capítulo 2, Anthony Burguess narra la forma en que Alex con sus tres «drugos» (amigos) entran en la casa de un escritor (HOME) que está con su mujer. Es un capítulo autobiográfico en el que Burguess narra la violación de los cuatro adolescentes a la mujer del escritor. En la vida real, la mujer de Anthony Burguess fue violada por cuatro marines norteamericanos borrachos en las calles londinenses.

 

Parte 2: Reconversión mediante el control

Alex es condenado a prisión a la edad de quince años, por el asesinato de una anciana. Sin embargo, tras una estancia relativamente breve en la cárcel, deciden hacer un experimento con él. El doctor Brodsky le aplicará la técnica Ludovico. Este método está basado en la asociación de sensaciones físicas con ideas. Le inyectarán una droga que le provocará un gran malestar físico cada vez que presencie escenas de violencia extrema, sexo o en las que escuche música clásica.

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Anthony Burguess era un apasionado de la música clásica. En la novela, el protagonista es un melómano que, desgraciadamente, asocia la música clásica con la violencia. A lo largo de toda la novela, se hace referencia a grandes compositores como Ludwig van Beethoven, Mendelssohn, Mozart, Bach o Haydn.

En esta segunda parte, Anthony Burguess plantea el tema del libre albedrío y el control de la voluntad. Al final de la segunda parte, cuando el doctor Brodsky considera que está curado, la enfermera le responde: «Ya no es un malhechor. Tampoco es una criatura capaz de una elección moral».

 

Parte 3: Inadaptación y rechazo

Alex vuelve a casa de sus padres, donde ve que un individuo ha ocupado su lugar. Sus padres alquilaron su habitación y vendieron todas sus cosas. Hace un recorrido por todos los lugares donde antes había estado, pero el simple hecho de recordar o pensar en violencia o sexo le hace sentir enfermo. Le provoca malestar incluso la atracción sexual. Ha pasado de ser un individuo violento a una persona incapaz de defenderse o reaccionar ante las situaciones más sencillas de la vida.

Finalmente, deambulando por las calles, llega hasta la casa donde él y sus «drugos» (amigos) violaron a la mujer del escritor de La naranja mecánica. (HOME). En principio, el hombre le acoge muy bien hasta que, por su forma de hablar (nasdaq), descubre que es uno de los violadores de su mujer. Rechazado por todo y todos, Alex es manipulado aún más e intenta suicidarse al escuchar música clásica.

 

Capítulo 21: Redención

Alex, aburrido de llevar una vida violenta y sinsentido, opta por la creación en vez de por la destrucción. La necesidad de hacer cosas en la vida, de construir. El protagonista desea un futuro distinto. El capítulo 21 es la confirmación de que los seres humanos pueden cambiar. Es el resultado de la libertad humana, del libre albedrío, de la elección entre el bien y e l mal. En palabras de Burguess: «Si solo puede actuar bien o solo puede actuar mal, no será más que una naranja mecánica, lo que quiere decir que en apariencia será un hermoso organismo con color y zumo, pero de hecho no será más que un juguete mecánico al que Dios o el Diablo (o el Todopoderoso Estado, ya que está sustituyéndolos a los dos) le darán cuerda».

Cuando un hombre no puede elegir, deja de ser hombre

Cómanla o déjenla. Son libres

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